16 de septiembre de 2007

TARMA




Acabamos de regresar de un fin de semana de relax que decidimos hacer de último momento por el cumpleaños de mi querido esposo (¡Feliz día otra vez mi amor!) y el lugar elegido fue Tarma. A sólo 6 horas de Lima, nos fuimos en un Bus Premium Class de la empresa Transportes Junín (los asientos del primer piso son comodísimos) saliendo a las 10:00pm para llegar a las 4am a Tarma. Como queríamos una experiencia distinta y relajante, elegimos la Hacienda La Florida (www.haciendalaflorida.com) para hospedarnos. Quiero recomendarles el lugar pues realmente han dado en el clavo si quieres desconectarte de la ciudad y conectarte con la naturaleza. Pero vamos a lo nuestro, la Hacienda funciona como tal hasta nuestros días desde hace más de 200 años. Tienen vacas, carneros, una alpaquita, gallinas, patos, caballos, etc. Tienen áreas de cultivo de alcachofas, una huerta muy linda y ya se imaginarán que todo lo que comes esta hecho ahí mismo (menos las frutas que vienen de ceja de selva). Al llegar (como a las 9am porque el bus nos llevó hasta San Ramón!, no se olviden de avisarles que pasando Tarma los dejen en La Florida!!) después de hacer un poco de yoga con Inge tomamos desayuno. Jugo de naranja fresco de San Ramon, cafe pasado de Oxapampa, un delicioso Queso fresco y una mantequilla insuperable hecha en la misma hacienda con la leche de las vaquitas y el infaltable y exquisito pan serrano. Tambien habían mermeladas riquísimas pero que en ese momento no probé. Todo esto con una buena conversación con los dueños de la Hacienda Inge y Pepe. Te sientes como en casa, te reciben como familia. Nuestro cuarto se llama Rosa (todos los cuartos tienen nombres de flores) y es precioso. La colcha de lana esta hecha en la zona, tienes una frazada de plumas (olvidate del frío en la noche) y el baño con agua caliente es más grande que el de mi casa! (eso sí, nada de TV, lo cual me pareció genial!) Descansamos y luego nos fuimos a caminar hasta Acobamba por las faldas del cerro. Después de visitar al Sr. de Muruhuay nos fuimos a Tarma pueblo a almorzar. Elegimos el Hotel Los Portales. Yo pedí papa a la Huancaína de entrada (muy muy rico) y un estofado de pollo de segundo (bueno).
Lo único en contra es que es caro para la zona (entre los dos nos gastamos más de 70 soles) y la verdad no disfrutas del calor y la tradición de la ciudad pues es un Hotel mas elegante y moderno. Volvimos a nuestra querida Hacienda y en la noche cenamos ahí. El menú fue: Crema de alcachofa de entrada (de alcachofa cosechada en la mañana, espectácular), trucha frita con papa sancochada (del huerto) y ensalada (el tomate mas rojo y mas rico que probé) y de postre mazamorra de ruibarbo (una planta alemana que sólo la tienen en la Hacienda) muy rica! Cenamos en el comedor del segundo piso, a la luz de una velita con otros huéspedes de la Hacienda. De verdad que la sensación es inigualable. No veo las horas de volver a este lugar mágico. Al día siguiente nos levantamos a las 6:30am para poder ordeñar a Bertha (la vaca) y poder tener leche para el desayuno, luego dimos mini zanahorias de la huerta a los conejos y terminamos buscando los huevos en el gallinero para poder desayunar. El desayuno fue tal cual el del día anterior, solo que esta vez lo habíamos llevado nosotros. Probé las mermeladas que son riquísimas (y todo lo puedes comprar, me traje un queso fresco (15 soles) mantequilla (8 soles una muy buena porción) y un tarro de mermelada). Inge nos invitó una mermelada muy especial, no atiné a decirle de que era. Cuando vayan lo descubrirán...
Con respecto a la comida y en general a la linda experiencia en la Hacienda yo le doy un 10.


Que mas puedo decir , todo ya lo dijo mi esposa , solo vayan y comprueben las maravillas de nuestro pais.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

conoscan ese lugar es el mejor lugar del mundo:D se los reomiendo

elizabeth dijo...

Acabo de leer los comentarios sobre la hacienda La Florida, y no tengo mas que decir que comparto su opinión. El lugar es un sueño para descansar y alejarse del estres y la rutina. La comida es riquisima, todo fresco y el desayuno como en epoca de la abuelita; leche fresca, una mantequilla riquisima y mermeladas al escoger. Algo importante para aquellas personas campistas, la hacienda cuenta con una zona de camping espectacular en donde podran hacer parrilla y fogata y sobre todo apreciar por las noches el cielo lleno de estrellas.
Animénse, el lugar es marivilloso.
slds.,
LED

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